Un espacio seguro para quienes cuidan y acompañan.
Las mentoras despiertan sueños y transforman vidas.
Cerramos el año con un encuentro pensado para ellas: un espacio de reconexión, sanación y reconocimiento, donde pudieron respirar y mirar con gratitud.
A través de palabras de apertura que resaltaron su rol transformador, una sesión de bienestar emocional, un espacio creativo de pintura en tote bags inspiradas en aquello que las representa y una ceremonia de reconocimiento, celebramos su constancia, compromiso y el profundo impacto de su labor en las niñeces.
Porque quienes acompañan, escuchan y protegen también necesitan ser cuidadas.
Gracias, mentoras, por sembrar esperanza y construir espacios más seguros para las niñas y los niños.
Esta actividad se realizó en el marco del proyecto “Rompiendo el silencio de las niñas y adolescentes rurales indígenas de Acomayo, Cusco, Perú”, ejecutado por la Asociación Kallpa, con la cooperación solidaria de la Liga Española de Educación y Cultura Popular y el financiamiento de la Generalitat Valenciana.