Historias como la de Norma Valderrama nos recuerdan que la inclusión laboral es posible cuando existen oportunidades, compromiso y equipos dispuestos a aprender.
Desde la Asociación Kallpa nos llena de orgullo haber acompañado a Norma en su proceso de inserción laboral y verla crecer profesionalmente como parte del equipo de Sonesta Hotel Cusco, una empresa que demuestra que la inclusión va más allá de contratar: significa construir espacios donde todas las personas puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.
Reconocemos el compromiso del equipo de Sonesta por promover una cultura inclusiva, aprendiendo lengua de señas, realizando ajustes razonables y generando un ambiente de respeto, colaboración y aprendizaje mutuo.
Creemos firmemente que la discapacidad nunca debe ser una barrera para el talento. Cuando las empresas apuestan por la diversidad, ganan las personas, los equipos y toda la sociedad.
¡Felicitaciones, Norma! Gracias por inspirarnos con tu esfuerzo y dedicación. Y gracias a Sonesta Cusco por demostrar que la inclusión se construye con acciones.